Violencia sexual en la dictadura: 61 sentencias ya reconocen estos crímenes y hay 174 condenados
Un relevamiento de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad muestra cómo, con el transcurrir de los años, la Justicia empezó a visibilizar la violencia sexual como parte del plan represivo del terrorismo de Estado. Las víctimas identificadas en las sentencias son 230 mujeres y 40 varones.
Por Redacción 0223
PARA 0223
Durante décadas, la violencia sexual cometida en los centros clandestinos de detención de la dictadura quedó en los márgenes de los relatos judiciales sobre el terrorismo de Estado en Argentina. Sin embargo, a medida que avanzaron los juicios por los crímenes de lesa humanidad en todo el país, esos delitos comenzaron a ser investigados y juzgados específicamente.
Ese proceso hoy empieza a reflejarse en números concretos: 61 de las 361 sentencias dictadas desde 2006 por crímenes del terrorismo de Estado incluyen delitos de violencia sexual. Así lo determinó un relevamiento de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad realizado en el marco de una nueva conmemoración del 8M, Día Internacional de las Mujeres Trabajadoras.
Esos fallos derivaron en 174 personas condenadas por este tipo de violencia, dentro de un total de 1.231 condenados y condenadas desde la reapertura de los juicios por violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura. Las sentencias también permiten dimensionar el alcance de estos crímenes.
De acuerdo con los casos analizados por la Procuraduría, las víctimas identificadas fueron 230 mujeres y 40 varones, lo que evidencia que la violencia sexual formó parte del dispositivo represivo desplegado en los centros clandestinos. Al mismo tiempo, el informe señala que 45 personas acusadas por delitos de violencia sexual resultaron absueltas al finalizar los procesos judiciales.
Aunque los primeros juicios por crímenes de lesa humanidad tras la anulación de las leyes de impunidad comenzaron en el año 2006, la violencia sexual tardó mucho en ser reconocida de manera explícita en las sentencias.
El primer antecedente se registró en 2011, cuando el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata condenó a prisión perpetua al suboficial de la Armada Rafael Molina por delitos cometidos en el marco del terrorismo de Estado, incluyendo agresiones sexuales. A partir de ese momento, los tribunales comenzaron a incorporar cada vez más este tipo de delitos en los fallos. Desde entonces, todos los años hubo sentencias que visibilizaron la violencia sexual en el contexto del plan represivo, con la única excepción de 2011.
Algunos períodos marcaron avancesmás notorios. Los años 2013, 2017, 2018 y 2022 registraron cinco sentencias cada uno, mientras que 2023 alcanzó el pico anual con seis fallos que incluyeron estos delitos. En 2024, se dictaron dos sentencias en ese sentido, la misma cantidad que en 2012.
Parte de este avance se explica por un cambio en la política criminal del Ministerio Público Fiscal. En 2012, a través de la Resolución PGN 557/2012, se dispuso impulsar la investigación y persecución penal de los delitos de violencia sexual cometidos durante el terrorismo de Estado. La resolución instruyó a fiscales de todo el país a investigar y acusar estos crímenes de manera autónoma, es decir, sin subsumirlos dentro de otras figuras penales más generales. Eso provocó que los delitos sexuales fueran reconocidos como una forma específica de violencia dentro del plan sistemático de represión.
El relevamiento de la Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad muestra cómo Argentina continúa incorporando nuevas dimensiones para comprender la magnitud del terrorismo de Estado. En esa línea, la visibilización de la violencia sexual en las sentencias no solo amplía el alcance de la justicia, sino que también reconoce el carácter sistemático de estos delitos, que durante años fueron silenciados.
Leé también
Temas
Lo más
leído

