El consumo cambia de forma: mejora leve, pero los supermercados siguen perdiendo terreno

Un informe privado muestra señales mixtas en el consumo masivo: leve recuperación general, retroceso en grandes cadenas y un giro sostenido hacia comercios de cercanía y compras más planificadas.

Los almacenes de barrio ganan protagonismo como alternativa de cercanía, con compras más frecuentes y controladas.

25 de Abril de 2026 12:15

Por Redacción 0223

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El consumo masivo en Argentina atraviesa una etapa de transformación, con señales todavía débiles de recuperación pero cambios cada vez más marcados en los hábitos de compra. Según un informe privado, se observa un leve repunte en los niveles generales, aunque los supermercados continúan en caída y pierden participación frente a formatos más pequeños y cercanos.

De acuerdo al análisis de la consultora Nielsen, el comportamiento de los hogares está fuertemente condicionado por la pérdida de poder adquisitivo. En ese contexto, las familias ajustan sus decisiones: priorizan gastos esenciales, resignan productos de mayor valor y destinan más ingresos al pago de tarifas y servicios.

Las grandes cadenas pierden terreno frente a compras más pequeñas y planificadas, en un contexto de ajuste del gasto familiar.

Uno de los cambios más notorios es el desplazamiento hacia canales de cercanía, como almacenes de barrio y autoservicios independientes. Estos formatos ganan terreno frente a las grandes cadenas, impulsados por compras más pequeñas, frecuentes y focalizadas, que permiten un mayor control del gasto cotidiano.

En paralelo, el consumo dejó de ser impulsivo y se volvió más estratégico. Las compras son más planificadas, con menor volumen por visita y una fuerte búsqueda de precios, promociones y conveniencia. Este fenómeno se combina con una menor frecuencia de compra y canastas más reducidas, en un intento de administrar mejor ingresos que siguen ajustados.

a caída en las ventas de supermercados refleja el cambio en los hábitos de consumo y la búsqueda de opciones más económicas.

El escenario refleja una recuperación incipiente pero desigual. Mientras algunos indicadores muestran mejoras leves, el consumo continúa por debajo de niveles históricos y con diferencias entre sectores y canales. En ese marco, más que una recuperación plena, lo que se consolida es un cambio estructural en la forma en que los argentinos compran.

El rebote, sin embargo, es moderado. “Nos lleva a un interanual del 1%, empieza a verse un poco ese recupero, pero somos muy conservadores porque ahora se compara contra bases más altas del año pasado”, advirtió el director comercial Damián Graziano.