Pide ayuda para recuperar el violín que guarda la memoria de su sobrino: lo perdió tras un turno en el CEMA

El instrumento de cuerdas tiene incrustaciones de nácar en el diapasón y unas piedras de vidrio en los rulos. Cómo colaborar.

"Que tu voz suene en esta cajita musical por siempre", escribió Lorena en el interior del violín.

9 de Abril de 2026 18:40

Por Redacción 0223

PARA 0223

"Que tu voz suene en esta cajita musical por siempre", escribió Lorena en el interior del violín que le regaló a su sobrino. El joven, de 23 años, falleció tiempo después, pero el amor por la música quedó vivo en su tía, quien hoy es violinista a tiempo completo y se dedica a crear un lazo irrompible entre la gente y los instrumentos de cuerda.

El miércoles Lorena asistió a un turno programado con el neurólogo en el CEMA. Su cronograma continuaba con una audición que había conseguido en la Orquesta Escuela de Tango pasado el mediodía.

"No podía faltar al turno porque hacía meses que lo esperaba, ni tampoco a la audición, ya que prácticamente vivo del violín. Lo uso para trabajar, tocar en la calle, dar clases y presentarme en eventos", contó en diálogo con 0223.

Un problema con la cadena de la moto, que no funcionaba bien, cambió todos sus planes: "Dejarla afuera del teatro sin seguro era un riesgo y tampoco tenía plata para pagar una cochera porque vivo al día", indicó.

Por este motivo, decidió pasar por la casa de su madre para lubricar la cadena. Se puso la mochila, la riñonera y emprendió el viaje. Cuando bajó de la moto, se dio cuenta de que le faltaba el violín.

"Salí de inmediato hacia el CEMA para ver si estaba detrás del cantero. En ese momento entraba y salía mucha gente, pero cuando llegué ya no había nadie. Entré para consultar si alguien lo había dejado en recepción, en caso de que se hubiera caído y yo no lo hubiera visto, pero nadie lo devolvió", explicó.

También pidió revisar las cámaras de seguridad para poder averiguar qué había pasado, pero desde el nosocomio le dijeron que "las de afuera no funcionaban". Al no tener forma de rastrearlo, comenzó una campaña en redes sociales y grupos de músicos para dar con el paradero del instrumento.

El violín tiene características muy particulares: "Lo restauré, tiene incrustaciones de nácar en el diapasón y unas piedras de vidrio en los rulos. Es el instrumento que uso para eventos y para trabajar en bodas. Tengo otro alternativo que uso en la calle —porque es irrompible—, pero este era de mi familia", remarcó.

Hace muchos años, compró el instrumento para estudiar en el Conservatorio de Música de Mar del Plata. Tiempo después, fue su herramienta para enseñar en la orquesta infantojuvenil y también para formar a su sobrino, que compartía el mismo amor por la música.

"Empezó a tocar porque admiraba todo lo que yo hacía; incluso cruzaba media ciudad solo para venir a tomar clases conmigo y con mis alumnos en Punta Mogotes, donde enseñé hasta la pandemia. Yo también había empezado inspirada por un chico de mi antiguo barrio, que hoy toca en la Orquesta de Tango".

Hoy necesita reencontrarse con ese violín que marcó su historia y la de su familia. "No tengo dinero para ofrecer una recompensa, porque vivo al día, pero tengo la esperanza de que alguien lo encuentre y lo devuelva". Quienes tengan información sobre su paradero pueden comunicarse al 2233540684.