No es el Caribe: la playa virgen con dunas gigantes a minutos de Mar del Plata que pocos conocen

El lugar es ideal para estar en contacto con la naturaleza.

El balneario no tiene servicio de Wi-Fi y tampoco señal de celular.

2 de Mayo de 2026 13:19

Por Redacción 0223

PARA 0223

Considerado uno de los secretos mejor guardados del sur bonaerense, el Balneario La Chiquita ofrece una experiencia de desconexión absoluta en el partido de Villarino. Con más de 24 kilómetros de costa virgen y médanos gigantes, este destino se destaca por ser uno de los pocos parajes donde la naturaleza permanece intacta. Es el lugar ideal para quienes buscan huir del ruido urbano, ya que la señal de celular es inexistente y los servicios comerciales son prácticamente nulos. Y está a tan solo minutos de Mar del Plata.

La pesca deportiva es el gran motor de este paraíso escondido, con una efectividad que se garantiza durante todo el año tanto de costa como embarcado. Los visitantes pueden disfrutar de playas de declive suave y arena fina, perfectas para largas caminatas o la práctica de deportes de viento como el kitesurf y el windsurf. La inmensidad del paisaje y la soledad del entorno brindan una sensación de libertad difícil de hallar en otros puntos de la Costa Atlántica.

La pesca deportiva es furor en la zona.

Cuáles son las principales atracciones del Balneario La Chiquita

En cuanto a la infraestructura, el balneario mantiene su impronta agreste con un camping municipal que cuenta con fogones y piletas con agua caliente. También existen cabañas sencillas para alquiler familiar, aunque es vital recordar que no hay estaciones de servicio ni cajeros automáticos en la zona. La electricidad se rige por horarios limitados mediante generadores, reforzando ese espíritu de refugio natural que caracteriza a esta joya..

Para preservar este ecosistema único, las autoridades locales exigen el cumplimiento de normas estrictas, como la prohibición de circular con vehículos sobre los médanos frontales. Mantener la limpieza es una prioridad absoluta, por lo que es obligatorio que los turistas regresen con sus propios residuos para no alterar el equilibrio ambiental. Con su aire puro y el sonido constante del mar, La Chiquita se consolida como la escapada definitiva para quienes buscan un contacto real con la naturaleza.