Crisis y fin de una era: una famosa marca de lavarropas cerró su planta y se va del país

La fábrica había nacido con una inversión de 52 millones de dólares.

Toda la producción se concentrará en un país vecino y habrá importaciones.

7 de Mayo de 2026 12:57

Por Redacción 0223

PARA 0223

La multinacional Whirlpool oficializó el cierre definitivo de su planta de fabricación en el país, dejando a más de 220 trabajadores sin sustento tras solo tres años de operación. La fábrica de Pilar, que había nacido con una inversión de 52 millones de dólares para ser un polo exportador moderno, sucumbió ante la caída del consumo interno y la pérdida de competitividad logística. La marca decidió desmantelar su estructura manufacturera local para concentrar toda la producción de lavarropas de carga frontal en sus plantas tecnológicas de Brasil.

El desplome de las ventas de bienes durables, que en algunos meses rozó el 30%, fue el factor determinante para que la sede central en Estados Unidos ejecutara este cambio de modelo. A pesar de la promesa inicial de fabricar una unidad cada 40 segundos, los altos costos operativos hicieron que el producto final fuera más caro que el importado. La filial argentina se transformó ahora en una operación estrictamente comercial y de servicios.

La compañía seguirá vendiendo sus productos normalmente.

Cuál es la nueva estrategia regional de Whirlpool

La estrategia regional se traslada ahora a la "Fábrica del Futuro" en Río Claro, San Pablo, donde Whirlpool proyecta un crecimiento agresivo para abastecer al mercado local bajo un régimen importador. Esta planta brasileña cuenta con una red de proveedores locales que cubre el 82% de sus insumos, una escala que Argentina no pudo sostener debido a las trabas para ingresar componentes. Para el entramado productivo nacional, representa la pérdida de una terminal de alta tecnología y de toda su cadena de valor asociada.

Desde la compañía aseguraron que, pese al fin de la producción nacional, la garantía y el abastecimiento de repuestos para los consumidores locales están totalmente ratificados. En ese sentido, advirtieron que se encuentran "redefiniendo la huella regional de la cadena de suministro" para "fortalecer la competitividad". Mientras tanto, el predio de Pilar queda a la espera de un posible comprador local que pueda aprovechar la infraestructura automatizada que quedó vacante.