Cuarentena

11 de Septiembre de 2020 09:58

Mar del Plata ya suma 350 comedores y merenderos: el 40% abrió por la pandemia

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En la ciudad hay 350 centros de asistencia alimentaria que reparten 44.500 viandas por semana para un promedio de 110 vecinos. Las proyecciones indican que la demanda seguirá en aumento.

El avance de la pandemia de coronavirus dejó en evidencia el impacto que tuvo en los barrios populares de General Pueyrredon, acrecentando no solo las problemáticas habitacionales y laborales, sino también el déficit alimentario. La falta de acceso a un plato de comida de los sectores más vulnerables se acrecentó al punto que durante el período de aislamiento social, preventivo y obligatorio los comedores y merenderos en Mar del Plata crecieron un 40%.

El dato se desprende del proyecto "Monitoreo y seguimiento de las estrategias para minimizar la circulación del Covid-19 en el Municipio de General Pueyrredon" que llevó a cabo el Instituto de Humanidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata (Unmdp) a partir de una encuesta realizada en agosto a promotores de 15 Comités Barriales de Emergencia (CBE) que se desempeñan en 31 barrios de la ciudad.

Los datos recabados permitieron conocer que el 40% de los comedores y merenderos se puso en funcionamiento a partir del inicio de la pandemia y la instauración de la cuarentena. Actualmente en Mar del Plata funcionan alrededor de 350 centros de asistencia alimentaria en los que se reparten 44.500 viandas por semana para un promedio de 110 vecinos por comedor.

Mariela Ferrari, directora del proyecto, explicó en diálogo con 0223 Radio que la mayoría de los comedores y merenderos tuvieron que "adaptarse por completo" a la situación de aislamiento y pandemia. "Muchos daban de comer en sus lugares, hoy eso es imposible", sostuvo. Una gran parte de ellos debieron readaptar sus prácticas para repartir la comida en viandas, lo que generó que los utensilios descartables se convirtieron en una necesidad para el reparto.

Esta situación se dio a raíz de la imposibilidad de asegurar las medidas de higiene necesarias para evitar la propagación del virus en un espacio reducido donde se pueda garantizar el distanciamientos social y una higiene adecuada.

Según precisó, el 80% de las cocinas populares donde se preparan las viandas funcionan en casas particulares y en el 60% de los casos no cuentan con una conexión a red domiciliaria de gas por lo que deben cocinar con gas envasado o a leña. Se estima que alrededor de 2.600 voluntarios sostienen esta problemática, de los cuales el 80% son mujeres.

"Estos datos nos dan una idea de la magnitud de la emergencia alimentaria y del esfuerzo heroico cotidiano, principalmente de las mujeres, por el cuidado y la supervivencia", señaló el equipo dirigido por Ferrari en el informe, que también resalta "un aumento significativo" de las personas que debieron acercarse por necesidades, llegando en algunos casos a duplicar el número de personas que asisten.

A la problemática alimentaria, asimismo, los comedores y merenderos comenzaron a recibir pedidos por parte de los vecinos de elementos de higiene, limpieza y medicamentos como consecuencia de las restricciones que impuso la pandemia de coronavirus en la sociedad. Incluso, las proyecciones indican que la demanda continuará aumentando en los comedores y merenderos de Mar del Plata.

No obstante, el incremento de estos centros asistenciales barriales no fue gracias a la ayuda del Estado: más de la mitad de las personas a cargo de los comedores confió no recibir recursos directamente de algún nivel del gobierno, aunque sí de la organización a la cual pertenece el comedor que es receptora de los recursos del Estado.