Expectativa por la fecha de juicio por el crimen de Matías Paredes: "Los policías están en una situación muy comprometedora"
Gregorio Dalbon, abogado de la familia de la víctima, insistió con que "lo que hicieron no tiene perdón de Dios y la única pena que tiene es la perpetua".
Por Redacción 0223
PARA 0223
A poco más de un año de la salvaje balacera que terminó con la vida de Matías Paredes, el joven de 26 años asesinado por efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, este viernes se realizó en Tribunales la audiencia de litigación previo al inicio del juicio.
Gregorio Dalbon, el abogado de la familia de la víctima, habló con 0223 al finalizar la audiencia que se extendió durante casi seis horas. "Se litigaron las pruebas y el juez prometió poner fecha para el debate", explicó.
Matías Paredes tenía 26 años cuando volvía de la presentación de la camiseta de fútbol del Club Atlético Alvarado para la temporada 2025. Tal como se informó, desde el Juzgado de Garantías N°2 dieron lugar al planteo realizado por los fiscales y llevarán a juicio a los policías Juan Manuel Molina y Emilio Bernardo Flores por el delito de homicidio doblemente agravado por su comisión Mediante el uso de arma de fuego; homicidio agravado en grado de tentativa; y por abuso de la función o cargo en grado de tentativa al entender que son responsables por haber disparado con sus armas reglamentarias sin identificarse en la madrugada del 6 de febrero.
"Le tiraron de atrás a alguien que era inocente. Cuando la Policía tira de atrás no tiene perdón de Dios. No hay posibilidad de defensa. Ambos están en una situación muy comprometedora", opinó.
En base a este análisis, Dalbon señaló que Molina podría recibir la pena de prisión perpetua y Flores podría tener una pena "divisible" de entre 15 y 20 años. "Será una cuestión de analizar si realmente tuvo intención de matar o no la tuvo. Veremos qué sucede en el debate", afirmó.
Cabe aclarar que en el mismo caso también fueron sobreseídos los policías Julio Manuel Rufino Gerez, Javier Yancamil Masia y Héctor Daniel Murray, basándose en la falta de pruebas que demuestren su participación en la conducta delictiva. "Van a estar presentes en el juicio como testigos y van a declarar bajo juramento de ley", anticipó.
"Esto no es un caso de gatillo fácil. Es un asesinato brutal de la Policía Bonaerense contra Matías Paredes. Era un chico inocente que tenía una vida por delante. Tenía un papá, una mamá y una hija. Lo que hicieron no tiene perdón de Dios y la única pena que tiene es la perpetua", concluyó.
La reconstrucción de los hechos
Según la hipótesis fiscal, aproximadamente a la 01:36 horas del 6 de febrero de 2025, un vehículo Fiat Palio, dominio EGY272, circulaba por la avenida Fortunato de la Plaza y se detuvo en el semáforo en la intersección con la avenida Polonia. El rodado era conducido por Emanuel Agustín Astete y estaba ocupado por Cristian Alexander Pizarro Novas (asiento delantero) y Matías Damián Paredes (asiento trasero).
El Fiat Palio fue interceptado "intempestivamente" por dos vehículos no identificables. Uno de ellos era un Volkswagen Bora gris, conducido por el funcionario policial Juan Manuel Molina y el otro era un Ford Ecosport negro, conducido por el funcionario policial Emilio Flores.
Los funcionarios policiales (incluyendo a Gerez, Masia y Murray, que eran acompañantes) no contaban con ninguna identificación que permitiera reconocer su condición de policías.
El despliegue de los funcionarios se realizaba en cumplimiento de una orden de servicio emitida el día previo por la que buscaban localizar a Cristian Néstor Monje, quien estaba sindicado como el autor del crimen del kiosquero Cristian Velázquez en un intento de robo.
En ese marco, Molina y Flores (conductor de la Ecosport) descendieron de sus vehículos y sin mediar palabra alguna, ni voz de alerta ni identificación de su condición policial, actuando y abusando notoriamente de la función o cargo, extrajeron sus armas de fuego reglamentarias y efectuaron al menos 7 disparos con la "inequívoca intención dar muerte a sus ocupantes".
Dos de esos disparos dieron en el cuerpo de Matías, de acuerdo a lo que reveló la autopsia, quien iba sentado en el asiento de atrás y llegó sin vida al Higa luego de que sus familiares lo sacaran del coche que detuvo su marcha al cruzarse con un patrullero.
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