Un therian fue al veterinario para ser atendido por "moquillo" y se desató un escándalo

Dos adultos se presentaron en el consultorio y uno de ellos fue quien realizó el insólito pedido.

La profesional que lo atendió se negó a revisarlo.

14 de Febrero de 2026 10:06

Por Redacción 0223

PARA 0223

El fenómeno de los therians generó un fuerte impacto en San Luis tras un incidente ocurrido en una clínica veterinaria local esta semana. Dos adultos se presentaron en el consultorio con un pedido que dejó atónitos a los profesionales de la salud animal presentes. Una de las personas, que se encontraba disfrazada de perro, solicitó asistencia médica urgente para tratar un supuesto cuadro de moquillo canino. 

La médica veterinaria a cargo de la atención mantuvo la calma y rechazó el pedido explicando que su matrícula no la habilitaba para ello. La profesional fue contundente al aclarar que intervenir en la salud de un individuo humano representaría una falta gravísima a las leyes vigentes. Respecto a los límites legales de su actividad, la titular del Colegio de Veterinarios remarcó que atender a personas humanas “es algo de lo cual bregamos mucho, el no hacer ejercicio ilegal”.

El resto de las personas presentes comenzó a documentar la escena.

Qué pasó cuando los presentes empezaron a grabar

La situación se tornó violenta cuando los involucrados comenzaron a grabar y documentar la secuencia con el fin de exponer el rechazo profesional en las plataformas digitales. Este tipo de acciones genera una presión indebida sobre los médicos, quienes sienten que su libertad de acción se ve condicionada por el temor a represalias públicas. Según manifestó la experta en una entrevista radial, este comportamiento constituye un hecho sumamente complejo y agresivo: “Ya es una situación violenta”.

Este episodio se suma a otros casos recientes registrados en provincias como Córdoba, donde una adolescente denunció haber sido atacada físicamente por un joven perteneciente a este colectivo. Estos eventos encendieron las alarmas sobre la seguridad pública y los alcances de esta identificación con animales en espacios urbanos compartidos. Mientras tanto, los colegios profesionales de salud animal evalúan medidas para proteger a sus colegiados ante la creciente frecuencia de estas solicitudes.