Sin acuerdo en Pakistán: cuáles fueron los puntos que trabaron la negociación entre Estados Unidos e Irán

Tras más de 20 horas de negociaciones en Islamabad, Estados Unidos e Irán se fueron con un escenario de máxima tensión. El programa nuclear, el control del estrecho de Ormuz y las condiciones de paz expusieron diferencias irreconciliables entre ambas potencias.

El vicepresidente estadounidense, JD Vance, durante la conferencia de prensa.

12 de Abril de 2026 10:16

Por Redacción 0223

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Después de una jornada tan extensa como tensa, que arrancó el sábado y se estiró hasta la madrugada del domingo, las negociaciones entre Estados Unidos e Irán terminaron sin acuerdo.

El encargado de ponerle voz al cierre fue el vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien confirmó la retirada de la delegación norteamericana tras el rechazo iraní a las condiciones propuestas. “Volvemos a casa sin el consenso esperado. Es una mala noticia, pero peor para ellos que para nosotros”, lanzó, en un tono firme, antes de subirse al Air Force Two.

Las conversaciones, que se extendieron durante 21 horas sin pausa, chocaron contra dos ejes clave: el control del estratégico estrecho de Ormuz y el programa nuclear iraní. Desde Washington insistieron en un compromiso “jurídico y político inquebrantable” a largo plazo, mientras que Teherán rechazó lo que consideró condiciones excesivas.

En ese marco, Vance dejó en claro que la Casa Blanca dio un paso atrás, pero con condiciones: “Dejamos sobre la mesa una propuesta simplificada, nuestra mejor oferta. La pelota ahora está del lado de Irán”.

La postura fue respaldada desde Washington por el propio Donald Trump, quien relativizó la falta de acuerdo y apeló a un discurso de fortaleza: “Si hay acuerdo o no, me es indiferente. La realidad es que ya hemos ganado. Militarmente, los hemos derrotado”, sostuvo.

Del otro lado, la lectura fue completamente distinta. El portavoz de la Cancillería iraní, Esmaeil Baqaei, apuntó contra la “inflexibilidad” estadounidense y denunció “peticiones ilegales” y “demandas desmedidas”. Según planteó, cualquier avance futuro dependerá de que Washington respete los derechos soberanos de Irán.

La televisión estatal iraní también se expresó en la misma línea. A través de un comunicado difundido por IRIB, aseguró que las “exigencias irrazonables” de Estados Unidos fueron el principal obstáculo para alcanzar un entendimiento, pese a las 21 horas de negociaciones “intensivas” por parte de la delegación iraní.

Más allá del desenlace, el encuentro dejó un dato no menor: fue la primera vez desde 1979 que representantes de ambos países mantuvieron un diálogo directo de alto nivel, sin intermediarios. Un gesto que, en medio de la fragilidad regional y la tensión en el Golfo, había despertado expectativas.

En la mesa estuvieron, por el lado estadounidense, Vance junto a asesores como Steve Witkoff y Jared Kushner. Por Irán, encabezaron las conversaciones el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, y el canciller Abbas Araghchi.

Ahora, con las delegaciones de regreso y sin acuerdo a la vista, la incógnita es si la propuesta que quedó sobre la mesa funcionará como punto de partida para retomar el diálogo o si este intento quedará archivado como otro capítulo fallido en la larga historia de tensiones entre Washington y Teherán.