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Primera nacional

14 de Octubre de 2019 13:26

Los jugadores bancaron a Pumpido, pero ¿la dirigencia?

Juan Pablo Pumpido junto a Ezequiel Ceballos. El entrenador fue bancado por los jugadores, pero no tanto por el presidente. (Foto: Diego Berrutti)

El equipo dio una muestra de carácter y ganó un partido "bisagra", como había anunciado Wenceslao Méndez. Sin embargo, el presidente no se mostró contento sino preocupado por el 3 a 2 final. 

La sensación cuando Córdoba dio el pitazo final y Juan Pablo Pumpido festejó de manera eufórica y los jugadores se unieron en un abrazo de desahogo, era que Alvarado iba a tener una semana tranquila, iba a poder enfocarse en el partido que se viene frente a Nueva Chicago y se iban a calmar un poco los rumores de la semana. Sin embargo, tras el triunfo sobre Estudiantes de Río Cuarto, en la zona mixta, el presidente Wenceslao Méndez no ocultó su malestar por el funcionamiento del equipo y reconoció "estar preocupado". Por su parte, los jugadores ratificaron en los micrófonos el apoyo que habían mostrado dentro del campo.

El entrenador del "torito" pasó delante de los periodistas y rechazó los llamados para hablar. Instantes después, el jefe de prensa anunció que no iba a hacer declaraciones. Entonces, mientras los futbolistas se bañaban, los cronistas que estaban en el lugar aprovecharon para preguntarle al presidente las sensaciones que tenía del triunfo, que brindaba tranquilidad y "Wenchy" sorprendió en vivo por "La Voz del Estadio" (GDM Radio): "Estoy igual de preocupado que después del partido con Ferro. Se vio un plus, una entrega diferente del equipo, pero no podemos terminar pidiendo la hora después de ir ganando 3 a 0", arrancó. Y enfatizó que "a este equipo le queda muchísimo para crecer, seguimos cometiendo errores que no podemos cometer, seguimos sin el juego que esta dirigencia pretende, para eso trajimos las individualidades que trajimos. Estos tres puntos para lo unico que sirven es para respirar, pero si no modificamos ciertas cosas, si no tenemos mejor funcionamiento, vamos a seguir renegando". Y también hizo hincapié en el encuentro que se viene:  "Chicago también es un partido que viene teniendo problemas similares, va a ser una final y Alvarado tiene que ir y ganar allá, Alvarado no puede estar en el lugar que está", cerró Méndez, en declaraciones que llamaron la atención por el momento en el que las realizó.

 

A diferencia de lo que hizo el entrenador, los futbolistas ratificaron en las palabras lo que habían demostrado en el desarrollo del partido. El equipo jugó para demostrar que están convencidos de la idea y que de este momento iban a salir todos juntos. Uno de los emblemas del "torito", Fernando Ponce, el único sobreviviente del ascenso en el once titular ante Estudiantes, analizó que "sabíamos que después del partido con Ferro nos veíamos en una posición que nos dolió mucho. Las excusas no son más que excusas, hoy era un partido vital y el equipo dio una muestra de carácter. Se hizo un primer tiempo de alto vuelo y en el segundo se vinieron, tienen un gran equipo, hace como dos años que juegan juntos, pero supimos hacer nuestro trabajo y dejar los tres puntos acá que eran importantísimos".

La importancia radicaba en todo lo que se habló en la semana, más allá de que no quiso darle mayor lugar a los rumores y se enfocó en el trabajo y en el plantel. El balcarceño, hizo una defensa del entrenador: "Nosotros a Juan Pablo no le tenemos que demostrar nada. Él cuando armó el plantel nos eligió y confió en nosotros, tenemos que hacer nuestro trabajo y en la vida hay que ser agradecido. Por ahí en las leyes del fútbol una de las cosas más injustas es que el fusible más fácil sea el técnico y no se lo respalde en momentos chivos porque es un trabajador. Y así como a nosotros no nos gusta que jueguen con nuestro trabajo, imagino que a ellos tampoco. Simplemente teníamos que responder por nosotros que somos los que ponemos la cara, teníamos que ganar, no sabemos si eso influye en la continuidad del técnico o no, nosotros hicimos nuestro trabajo y él el suyo, planteó un partido bárbaro. Ojalá esto sirva para que siga teniendo el trabajo y ser agradecidos porque este cuerpo técnico es el que nos dio trabajo y nos permitió estar acá", afirmó.

Por su parte, el goleador Germán Rivero fue más escueto, pero siguió por la misma línea: "Teníamos que sumar sí o sí, lo necesitábamos para ganar en tranquilidad y salir de abajo. Sabíamos todo lo que se hablaba y lo charlamos, fueron cosas que teníamos que hacer y se tenían que demostrar adentro de la cancha. Fue una semana complicada, sabíamos todo lo que había pasado y todo lo que se podía venir, por eso era muy importante ganar".