Seguridad

12 de Diciembre de 2019 19:37

Superpoblación carcelaria: Alak asumió y anunció una mesa de diálogo

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Magario, Kicillof y Alak en la jura este jueves en La Plata.

Al finalizar el acto de jura del gabinete provincial, el flamante ministro de Justicia y Derechos Humanos brindó algunas declaraciones a la prensa respecto a la situación carcelaria en la provincia.

Minutos después de finalizado el acto de jura del gabinete provincial este jueves, el nuevo ministro de Justicia y Derechos Humanos, Julio Alak, dio declaraciones a la prensa respecto a la situación carcelaria en la provincia de Buenos Aires.

Las huelgas de hambre sucedidas en los últimos días en diversas instalaciones del Servicio Penitenciario Bonaerense, entre las que se encuentran las de Batán, en General Pueyrredon, llevaron rápidamente a Alak a anunciar la conformación de una mesa de diálogo.

"En función de esta situación que Casación de la provincia, que es el máximo tribunal de justicia, la había calificado en septiembre como una crisis humanitaria por las condiciones de la población carcelaria. La Corte ya confirmó en su momento tomar medidas. Casación lo reiteró en el mes de septiembre. Esta semana la Corte por superintendencia dictó un acordado en donde nos notifica la necesidad de crear una mesa de diálogo. El gobernador va a ser notificado en breve de esta decisión", explicó el ministro.

En esa línea, Alak agregó: "Lo más probable es que conformemos una mesa de diálogo con todos los sectores involucrados, sectores estatales, me refiero al Ministerio de Justicia como representante del poder ejecutivo, al poder legislativo con sus dos cámaras, a los sectores que la Corte decida enviar y a los organismos de DDHH", explicó.

A continuación, el nuevo titular del área de Justicia y Derechos Humanos provincial ahondó en la cuestión y brindó algunas cifras preocupantes: "Es un tema urgente por la sobrepoblación que es la más alta que se ha registrado en la historia penitenciaria de Buenos Aires. Tenemos 49.400 internos con 24.000 plazas. Es decir, que el déficit y la sobrepoblación alcanza a aproximadamente 20.000 internos que están viviendo en condiciones que hay que mejorar".

Para finalizar, Alak consideró: "Buenos Aires necesita una política criminal adaptada a las convenciones internacionales, ajustada a los fallos de la Corte Interamericana. La política penitenciaria no puede estar autonomizada de la política criminal. Y la política criminal se debe hacer en los compromisos internacionales que tiene la Argentina, en la Constitución y en las normas. Hay abundante normativa tanto internacional como comunitaria para elaborar una política criminal que resuelva esta deuda de la democracia. El problema de las cárceles es una deuda de la democracia. Hay que hacerlo entre todos. Merece una reforma profunda que va a llevar tiempo pero hay que encararla. Hay que resolver cuestiones transitorias como las huelgas de hambre que empezaron a desprenderse de una falta de alimentos y medicamentos”, concluyó.

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