Torres y Liva: a dos años del incendio más grande de Mar del Plata que terminó sin responsables

De milagro, la catástrofe en la distribuidora de Rivadavia y 20 de septiembre no provocó muertes pero sí dejó a muchas familias sin su hogar.

Los bomberos fueron los héroes de una tragedia de dimensiones inéditas. Foto: 0223.

15 de Diciembre de 2021 08:11

Se cumplen este miércoles dos años del incendio en la tradicional distribuidora Torres y Liva, catalogado como el más importante en la historia de Mar del Plata no solo por la dimensión de las llamas sino por los daños que provocó.

De milagro, la tragedia que desató en la noche del 15 de diciembre del 2019 Néstor Gustavo Arrativel, una persona en situación de calle con graves problemas psiquiátricos, no se tradujo en muertes ni en heridos de gravedad pero sí dejó a muchas familias sin su hogar.

La pesadilla histórica comenzó a las 22.25, la hora exacta en la que los bomberos recibieron la primera llamada que daba cuenta del siniestro en un sector de la manzana de 20 de Septiembre y Rivadavia.

Los primeros testimonios de la noche del desastre coinciden en que a esa hora ya se advertía el humo proveniente del interior del depósito de 43,3 x 43,3 metros, de paredes de cemento y techo de chapa, donde se almacenaban productos de bazar, decoración, regalería y camping.

Las llamas arrasaron además con el primer piso del edificio que se erigía en esa esquina y alcanzaron las viviendas del segundo, tercer y cuarto piso. Al mismo tiempo, provocaron daños totales en los departamentos "E" de planta baja, primero, segundo, tercer y cuarto piso del edificio de calle San Martín 3660; mientras que los departamentos "F" también resultaron con importantes daños ya que compartían pulmón de manzana con el depósito.

El incendio prácticamente destruyó todo el esqueleto de la distribuidora. Foto: 0223.

Fueron días de intenso trabajo por parte de los bomberos en Torres y Liva.

Del otro lado de la manzana, sobre la calle 14 de Julio 1744, el fuego alcanzó a los departamentos “C” de la planta baja. En total, fueron unos 47 departamentos y 150 familias las que se vieron afectadas por el incendio en el que trabajaron sin tregua 11 dotaciones de bomberos.

Los comerciantes de la zona, aunque no sufrieron daños materiales directos, también vivieron en carne propia las consecuencias del incendio. Durante meses, el tránsito por la zona se vio fuertemente restringido para evitar algún accidente o desprendimiento hasta que en febrero el Grupo Mitre SA avanzó con la demolición del esqueleto de la distribuidora. Las ventas en el sector experimentaron una caída de hasta el 70%. 

La demolición finalizó en menos de una semana, y por el trabajo realizado la firma que intervino quedó seleccionada entre los finalistas de los World Demolition Awards, un premio que se realiza todos los años y que premia a las mejores empresas en el rubro del mundo. De los escombros, fue posible recuperar arriba de mil objetos personales y regresarlos a sus dueños. También se recicló el 95% de los materiales.

Y Torres y Liva, una firma con 70 años de historia en Mar del Plata, pudo reabrir meses más tarde y más rápido de lo que se esperaba en un predio situado sobre la ruta 88, entre las avenidas Vértiz y Fortunato de la Plaza. Poco a poco, la empresa logró salir de la crisis y volvió a instalarse como un nombre referente en el sector.

Absuelto

Por su condición psiquiátrica, la Justicia decidió absolver a Néstor Arrativel, quien, a partir de distintos registros fílmicos que lo ubicaron en la zona del hecho y otro antecedentes, fue sindicado como el autor del incendio de Torres y Liva y se lo imputó por delitos de "incendio agravado por peligro de muerte para las personas y daño".

En un principio, las autoridades barajaban la posibilidad de llevarlo a juicio pero finalmente suspendieron la instancia del debate y se inclinaron por la absolución. Juan Manuel Sueyro, el juez que intervino en el caso, aseguró que el hombre no tuvo posibilidad de comprender la criminalidad de su acto.

Junto a Defensa Civil, el Departamento de Riesgos Especiales y Rescates y la Cruz Roja, muchos bomberos se calzaron el traje de héroe para enfrentar la histórica tragedia. Foto: 0223. 

“Arrativel reconoció haber dañado medidores de energía eléctrica y que se valió de dispositivos como el que se halló semicombustionado dentro de la caja. En la justificación de su conducta dijo que la empresa dedicada al suministro eléctrico no había cambiado esas antiguas cajas, que tal omisión defraudaba a los usuarios y él actuó para revertir la situación”, señaló el magistrado, en un fallo.

El juez marplatense confesó que en sus catorce años de magistratura "jamás" había escuchado un reconocimiento semejante, a alguien manifestando conformidad por estar preso y que lo vio aseado, con prendas limpias y arregladas, con una imagen muy distinta a la que aparece en las fotografías que se agregaron a la causa.

Los profesionales médicos que trataron a Arrativel en el transcurso del proceso concluyeron que padece una "psicosis crónica con ideación delirante" y una "psicosis esquizofrénica tipo residual-crónica y de tipo paranoide", patologías que le impiden comprender actos. Pero como se advirtió que se trata de una persona que reviste peligrosidad para sí y especialmente para terceros, la Justicia finalmente decidió dictar una medida de seguridad para evitar otra tragedia de semejante tenor.

Un antes y un después

Rodrigo Goncalvez, titular de Defensa Civil, reconoció que esta fecha representa un "día especial" para Mar del Plata y resaltó el operativo de emergencia que se montó para dar respuesta al incendio sin lamentar víctimas. "Nos marcó a quienes trabajamos y mucho más a los damnificados", aseguró el funcionario del gobierno de Guillermo Montenegro.

El especialista en seguridad siniestral insistió en la importancia de poner "arriba de la mesa" este tipo de temas a pesar de que no resultan "muy amigables" de escuchar. "Si no hacemos prevención, es muy difícil que podamos tener respuestas y mitigaciones acordes a las circunstancias", dijo.

Rodrigo Goncalvez, uno de los pilares de la emergencia en Mar del Plata.

Desde aquel histórico siniestro hasta hoy, Goncalvez resaltó el "trabajo codo a codo" que mantiene con el jefe de Bomberos en Mar del Plata, Alberto Gabba, y otros actores. "Trabajar con los compañeros municipales, con la jefatura de bomberos, con la Policía bonaerense, y con otras personas capacitadas para mí es un orgullo, yo que hace 25 años soy municipal", afirmó, y agregó: "Siempre hay que planificar y pensar lo que puede llegar a pasar".

El intendente Montenegro, por su parte, recordó que el incendio en Torres y Liva se desató a tan solo unos días de su asunción al frente de la Municipalidad. "En ese momento ya había una coordinación pero hoy, en virtud de cómo la Policía, Defensa Civil, Bomberos, Prefectura, Same, guardavidas y cada uno de los equipos entendió la importancia de lea coordinación, estamos mejor parados", garantizó.

Alberto Gabba, el hombre que está al frente de los bomberos en la ciudad.

El jefe comunal también puso en valor el "compromiso del trabajo coordinado" y "el profesionalismo y la entrega" así como la "humildad de compartir el conocimiento de cada uno para que ese conocimiento se vea mejor reflejado al momento de la acción".

"Uno nunca quiere que ocurra un siniestro como el de Torres y Liva pero es importante que cada uno esté preparado en consecuencia y sepa lo que tiene que hacer. La coordinación es todo y es el gran desafío. Lo importante es dar una buena respuestas para cuidarnos pase lo que pase", reflexionó, a dos años de uno de los hechos que marcó el comienzo de su gestión.

 

 

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