El trasfondo de la llegada de nuevos prefectos, pase de facturas por ausencias y un debate que empieza a asomar

Todos los entretelones de la política y el círculo rojo de Mar del Plata, conocelos en esta nota.

Tras el anuncio de febrero en el COM, Bullrich cumplió y destinó nuevos prefectos a Mar del Plata.

31 de Agosto de 2025 10:22

Por Redacción 0223

PARA 0223

Bullrich cumplió y los nuevos prefectos ya recorren las calles: las preguntas que se abren

Tardó casi medio año pero la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, finalmente cumplió con el anuncio que realizó en febrero junto al intendente Guillermo Montenegro, en el marco de una conferencia de prensa en el Centro de Operaciones y Monitoreo de avenida Juan B. Justo.

En estricta reserva, 93 agentes de la Prefectura Naval se sumaron a la delegación Mar del Plata en las últimas dos semanas, siendo ya desplegados en las llamadas zonas calientes de la ciudad. La novedad se conoció de manera sigilosa, en el contenido de un comunicado de la propia Prefectura donde dio cuenta de la visita de la secretaria de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva -promovida para Bullrich para ser su reemplazante en el ministerio una vez que asuma como senadora- y del director de Fiscalización y Despliegue Territorial, Gustavo Jara.

Llamó y mucho la atención la forma del anuncio, más aún en el marco de una campaña donde todo candidato aspira a mostrarse dando buenas noticias. Ni en el acto ni el comunicado se observó la presencia de funcionarios municipales, ni tampoco de la propia ministra Bullrich, ya abocada a la campaña nacional en Caba.

Desde el gobierno municipal esquivaron las especulaciones y el secretario de Seguridad, Rodrigo Goncalvez, destacó el trabajo articulado para diseñar el despliegue territorial de los nuevos agentes. “Hay una mirada que no incluye presentaciones grandilocuntes, sino salir a al cancha y empezar a trabajar en los problemas que tiene la gente”, sostuvo el funcionario a 0223.

Alejandra Monteoliva y Gustavo Jara encabezaron un acto en Mar del Plata.

Si bien en abril la ministra había comentado que se encontraban resolviendo cuestiones de logística junto al Municipio, con la preparación de un lugar donde se radicarían los nuevos agentes, los nuevos prefectos permanecen en el mismo hotel frente a Plaza España donde ya se alojaban los agentes comisionados, que son los refuerzos que llegan de otras ciudades.

Con los nuevos efectivos, Prefectura cuenta con un cuerpo de 302 en Mar del Plata y la intención es llegar a fin de año a 350. Sin embargo, respuestas esquivas hubo ante la consulta por la evolución de ese número en el último año.

Cuando, en septiembre de 2024, 0223 reveló un conflicto por el intento de Bullrich de sacar de la ciudad los 80 prefectos comisionados -medida desactiva tras las gestiones que en reserva realizó Montenegro-, en ese momento se informó a este medio que Prefectura contaba con 260 efectivos. A los 80 comisionados se sumaban los 180 agentes fijos de Prefectura Mar del Plata.

Si a esos 260 se le sumaran los 93 nuevos asignados el número actual debiera llegar a 353, pero Prefectura informó que hoy en día son 302. ¿Dónde están los 51 que faltan? ¿Hubo un retiro a cuentagotas de los comisionados en el último año sin que se hiciera público? Preguntas que hoy no tienen respuesta.

Sin presencia municipal. El Ministerio de Seguridad finalmente cumplió con el envío de más prefectos a Mar del Plata.

 

El “debate” marcado por las ausencias

El Colegio de Arquitectos celebró el lunes último un esperado debate de candidatos, el único de los previstos en una campaña marcada por la precariedad en las formulaciones de diagnósticos y propuestas integrales para implementar soluciones a los problemas que son competencia del Concejo Deliberante.

Pero el debate careció precisamente de lo que lo caracteriza, la exposición y confrontación de diversas perspectivas. De los cuatro candidatos invitados, solo se presentaron Mariana Cuesta (Fuerza Patria) y Gustavo Pulti (Acción Marplatense), donde las miradas similares sobre los temas en análisis le dieron volumen a la interpretación que la presentación en listas separadas se debió fundamentalmente a una disputa de liderazgos entre el exintendente y Fernanda Raverta, que a diferencias programáticas insalvables.

Los organizadores del evento no ocultaron su decepción ante el faltazo de Fernando Muro (La Libertad Avanza) -declinó a participar desde el momento en que le cursaron la invitación- y, principalmente, de Gabriela Azcoitía (Nuevos Aires). “Acá les contamos todo, les compartimos cómo se van dando las cosas y esto tiene que ver con un respecto al trabajo previo que se realiza: hace media hora llegó la comunicación por parte de la candidata de Nuevos Aires que no iba a poder participar de este encuentro”, informó el locutor Pablo Salgado, en nombre del Colegio.

¿Qué pasó con Azcoitía? Confirmada la ausencia de último momento, rápidamente comenzaron las especulaciones sobre si en algo habían influido los cuestionamientos que en los últimos años viene profundizando el Colegio de Arquitectos ante ciertas políticas del gobierno municipal, donde el radicalismo tiene marcada importancia desde la conducción de la Secretaría de Obras. Pero esas conjeturas se diluyeron cuando se supo que la periodista priorizó una actividad de campaña que se confirmó a último momento, con una recorrida junto a la senadora Carolina Losada por el centro comercial de Güemes.

Pulti y Cuesta, presentes; Muro y Azcoitía pegaron el faltazo.

 

Un debate que empieza a asomar

Cinco ejes específicos se abordaron durante el debate de candidatos en el Colegio de Arquitectos, lo que permitió profundizar de una manera inusual para este tipo de encuentros. Planificación urbana, hábitat y vivienda, movilidad vehicular y peatonal, ambiente y desarrollo  urbano sostenible y, finalmente, patrimonio urbano, arquitectónico y natural, fueron los temas en estudio.

La necesidad de una revisión integral de Código de Ordenamiento Territorial asomó como una de las conclusiones, en lugar de los emparches puntuales que se vienen realizando en los últimos años, pero dentro de las consultas presentadas a los candidatos una se destacó como un eventual debate que podría atravesar a la Mar del Plata de los próximos años.

¿Qué hacer desde el Estado con la vivienda ociosa? El Censo 2022 arrojó que en General Pueyrredon hay 86 mil viviendas vacías, situación que, indican especialistas, trae como consecuencia un agravamiento de la crisis habitacional, complejiza el acceso a la vivienda y promueve la especulación inmobiliaria.

Mientras parece ganar peso posturas que promueven la menor intervención estatal posible, en el capitalismo avanzado proliferan de a poco medidas para reducir la vivienda ociosa, con impuestos e incentivos fiscales. En Francia se implementó un impuesto progresivo a las viviendas vacías desde 1999 en las ciudades con más de 200 mil habitantes, en tanto que Reino Unido cuenta con una tasa especial del 50% para propiedad que están vacías más de dos años, mientras que se aplica reducción del IVA en reformas de habitabilidad y eliminación de deducciones fiscales para propietarios de viviendas vacías. Un hito ocurrió en Berlín en 2021, donde en un referéndum no vinculante el 56,5% votó a favor de la expropiación de viviendas vacías de grandes empresas inmobiliarias para planificar alquiler accesibles.

El Censo 2022 indicó que en General Pueyrredon hay 84 mil viviendas vacías.

Lejos está Mar del Plata y Argentina de aquellas posibilidades, pero la situación de la vivienda ociosa en las grandes ciudades comienza a abrir preguntas sobre qué se debería hacer desde el Estado, donde también se suma el fenómeno que afecta a ciudades con fuerte movimiento turístico a raíz de los alquiler temporales no regulados a través de plataformas como Airbnb, lo que hace reducir la oferta de alquileres regulares.

No los tenemos que proponer como objetivo, es un espacio sensible y a veces las buenas intenciones se vuelven en contra. Debiéramos conformar un gran punto de gestión con el Colegio de Arquitectos, la Facultad de Arquitectura, dar lugar a que se expresen los propietarios y establecer una línea de estímulos para el aprovechamiento de esas viviendas”, planteó Pulti.

Cuesta fue un tanto más cautelosa y reconoció que “es difícil pensar una única estrategia, pero tenemos las herramientas de las compensaciones, podrían ser un recurso genuino para atender lo de las viviendas sociales”.