“En un segundo me quitaron a mi hijo”: el desgarrador testimonio del papá de Darío, el joven asesinado en el corralón

Darío tenía 26 años y trabajaba en el negocio, que era un emprendimiento familiar. Un día entraron dos delincuentes armados y le dispararon. Falleció más de un mes después.

El robo en el corralón que se cobró la vida de Darío.

28 de Enero de 2026 17:20

Por Redacción 0223

PARA 0223

A más de un mes del violento robo al corralón de Mar del Plata, ubicado en las calles Fortunato de la Plaza e Intendente Andrés Mac Gaul, Alex, el papá de Darío Tapia, el chico de 26 años que murió tras ser baleado durante el asalto, relató a 0223 cómo vivió el ataque y le hizo un pedido a la Justicia.

El trágico robo ocurrió el 18 de diciembre por la tarde, cuando dos delincuentes ingresaron armados y encapuchados al corralón. Alex, su hermano y su hijo Darío estaban almorzando en el lugar, después de realizar una entrega. “Nos agarraron a todos juntos. Entraron directamente agresivos”, recordó el padre de Darío y agregó: “Nos dieron culatazos. A mí me partieron la cabeza”.

Alex relató que en el medio de la situación, uno de los asaltantes lo obligó a salir del lugar. “Cuando salí escuché un disparo adentro. Ahí pensé lo peor”, expresó. Además contó que, minutos después, los dos delincuentes efectuaron disparos dentro del corralón: “Ambos tenían armas cargadas y los dos dispararon. Creo que hubo cinco o seis tiros”.

Después del violento robo el joven de 26 años resultó gravemente herido y estuvo internado durante más de un mes. “Estuvo luchando un mes y pico. Nunca hubiese querido irse”, expresó con dolor su padre. Darío falleció días atrás como consecuencia de las graves heridas.

El joven trabajaba en el corralón junto a su papá y su tío: era un emprendimiento familiar, que habían iniciado hacía tres años. “Era un chico sano, no le gustaba andar en las malas. El fútbol y el gimnasio eran su vida”, contó Alex sobre Darío.

Mientras la causa sigue su curso judicial, la familia de Darío reclama que el crimen no quede impune. “Nada me va a devolver a mi hijo, pero por lo menos es un consuelo que se haga justicia”, expresó Alex y subrayó: “Ojalá que los agarren y no los suelten más, para que no hagan nunca más el daño que hicieron”.