Pide ayuda para su hija con parálisis cerebral: IOMA no paga, le sacaron al acompañante y peligra su tratamiento

La obra social hace meses que no paga las prestaciones de la acompañante terapéutica. Su mamá denuncia que desde la entidad no dan respuestas.

Vicky tiene cuatro años y padece parálisis cerebral.

9 de Abril de 2026 18:00

Por Redacción 0223

PARA 0223

Vicky tiene cuatro años y padece parálisis cerebral. Por su condición, presenta dificultades motoras, visuales e intelectuales y se moviliza en silla de ruedas, ya que no puede caminar.

Su mamá, Natalia, la lleva a diversas terapias para mejorar su calidad de vida: asiste a kinesiología, terapia ocupacional y fonoaudiología. Los días que se queda en casa, cuenta con una acompañante terapéutica que repite los ejercicios de la semana para sostener la constancia.

Sin embargo, lo que parecía una rutina ya establecida para mejorar la calidad de vida de Victoria quedó en la nada después de que IOMA anunciara que no pagará las prestaciones de su acompañante.

“Mi casa hoy en día tiene escaleras, mi hija pesa 20 kilos y, una enfermedad que afecta mis articulaciones, se me dificulta trasladarla”, contó Natalia, en diálogo con 0223.

“A esto se le suma que el transporte público no está preparado para una persona en silla de ruedas. De modo que sí o sí tengo que llevarla en remis o en un auto pedido por aplicaciones de transporte. La acompañante terapéutica es quien me ayuda todo el tiempo”, agregó.

Los días en que no asiste a las terapias, la nena replica en su casa los ejercicios realizados. Estas actividades son fundamentales para fortalecer su cuerpo y lograr avances diarios. “Por orden médica, debe permanecer parada al menos una hora por día. Su tratamiento de rehabilitación es muy importante, al igual que la repetición constante de las actividades”, indicó.

Natalia es madre soltera y se hace cargo sola de su hija. Es docente y tiene como obra social IOMA. Hace un año y medio inició los trámites para la pensión por discapacidad, ya que padece lupus, “pero por ahora se encuentran frenados”, declaró.

IOMA es el ente encargado de pagar las prestaciones de la acompañante terapéutica de Vicky. Desde el año pasado, la obra social comenzó a autorizar solo la mitad de los tratamientos y la trabajadora estuvo mucho tiempo sin cobrar: “En enero recién percibió el pago de noviembre y, hasta hoy, le adeudan desde diciembre hasta marzo inclusive”.

“A Victoria le cuesta formar vínculos con personas nuevas y había logrado generar uno muy fuerte con ella. Además, realizaba los ejercicios con tranquilidad y la nena se quedaba con ella sin problemas”, señaló Natalia.

Tras presentar los reclamos, desde IOMA le informaron a la acompañante que “la central, que se encuentra en La Plata, anunció que no va a liberar pagos hasta nuevo aviso. Hace dos meses que denuncio esta situación —que no le están pagando— y, al día de hoy, no tengo respuesta”, denunció.

El sueño de la Casita de Vicky

Con la idea de reformar el garaje para crear un espacio adaptado a las necesidades de Vicky, su madre abrió una cuenta de Instagram para organizar eventos, rifas y recibir donaciones.

El proyecto avanzó gracias a la colaboración de la gente: “Le pagamos a un albañil con lo que reunimos y un gran esfuerzo familiar, pero el hombre desapareció con el dinero y dejó la obra por la mitad”.

A pesar de la amarga situación, el sueño sigue en pie. Natalia aprovechó el alcance de su página y comenzó a ayudar a otras madres: “Empezamos a hacer publicaciones sobre cómo es criar sola a una hija con discapacidad, brindamos herramientas, hablamos sobre leyes que no están difundidas y explicamos cómo pueden reclamar a las obras sociales”.

La lucha continúa para que Vicky tenga un hogar adaptado a sus necesidades, junto con todo el acompañamiento terapéutico que requiere. El primer paso es que IOMA actúe y le devuelva la tranquilidad necesaria para sostener su bienestar.