Conmoción, impotencia y debates que se reflotan: el crimen de Martín sacude a Mar del Plata

El caso tuvo una fuerte repercusión tanto en la ciudad como en medios nacionales. Desnuda internas en la Policía y pone en la mesa debates que no deberían abandonarse. 

Martín Mora Negretti fue asesinado pocas horas después de cumplir 30 años.

22 de Junio de 2022 21:43

Guillermo Montenegro se enteró el domingo bien temprano del asesinato de Martín Mora Negretti. El secretario de Seguridad, Martín Ferlauto, lo llamó para ponerlo al tanto del caso. El intendente supo inmediatamente que el crimen del joven de 30 años reunía todos los condimentos para provocar conmoción no sólo en Mar del Plata, sino también en la Argentina.

Las causas absurdas que desataron la discusión; la participación de tres adolescentes en el crimen (algo que luego se comprobó que no fue así); la zona donde ocurrió en pleno fin de semana largo; la historia del joven: un marplatense que vivía en la Ciudad de Buenos Aires y la noche anterior había festejado su cumpleaños número 30. El hecho rápidamente tuvo la atención de los medios nacionales.

La inseguridad siempre figura entre las principales preocupaciones de los vecinos y cualquier dirigente político es consciente que en una sociedad como la actual en cualquier momento puede ocurrir un hecho que provoque un cimbronazo. En los últimos años, con otras características, el asesinato de Leandro “Lele” Gatti había provocado una conmoción similar.

En el entorno del intendente analizaron suspender el acto por el Día de la Bandera previsto para el lunes. Sin embargo, la convocatoria a 400 alumnos ya había sido realizada por lo que decidieron seguir adelante. Un día después del hecho, Montenegro escuchó por los medios las críticas del papá de Martín, tanto para él, como para las autoridades nacionales y provinciales. Luego fue al velorio donde charló con el padre de la víctima y le dio sus condolencias.

Guillermo Montenegro fue al velorio de Martín y charló con su padre.

 

Uno de los temas que ganó protagonismo fue la edad de imputabilidad. Los adolescentes apuntados como autores del crimen eran todos inimputables. El intendente pidió discutir no sólo la edad de imputabilidad, sino también el régimen penal juvenil por completo. Hubo, horas después, un contrapunto con el concejal radical, Daniel Núñez, quien planteó que debatir la “baja” de la edad de imputabilidad es “obstruir la discusión sobre lo que está fallando realmente. El dirigente hablaba de todas las instancias anteriores (nacionales, provinciales y municipales) que deben intervenir antes que la ley penal y que, en general, no lo hacen.

El debate casi cae en abstracto horas después, cuando el fiscal Leandro Arévalo confirmó que los adolescentes sí habían arrojado bolsas con agua desde el balcón, pero no habían participado del ataque mortal. El “casi” es un asterisco: claramente hay un debate pendiente del abordaje que el Estado realiza sobre los menores en situaciones de vulnerabilidad y en conflicto con la ley penal, pero debería estar en una agenda permanente y no cuando ocurren hechos de estas características o en tiempos electorales.

Por las características que tuvo, el crimen de Martín también disparó otra discusión: ¿era evitable? Hubo voces en el barrio que aseguraron que sí, que había habido denuncias previas contra los habitantes del departamento. Según los registros que maneja la justicia, esa noche no hubo ningún llamado al 911 por disturbios o algo parecido en esa vivienda. “Tampoco hallamos registros en los últimos cuatro meses de llamados al 911 por denuncias contra ese departamento”, confió una fuente consultada por 0223.

Julio César Bibbó, apuntado como el asesino de Martín, sí tenía antecedentes penales, según confirmó el fiscal. En 2021 había sido condenado a un año de prisión que cumplió. Y en abril de este año fue condenado por un robo en grado de tentativa a dos meses de prisión que ya había cumplido previo al juicio, por lo que quedó en libertad.

El 28 mayo tuvo su última causa. Se peleó con una persona en la calle y se le formó una causa por daño por romper un patrullero cuando la policía intervino. Pasó la noche en la Unidad Penal 44 de Batán y recuperó la libertad al día siguiente.   

En las declaraciones que dio a los medios, Montenegro habló de un crimen “casi absurdo”. Hubo una reacción de violencia desmedida ante una discusión que se originó como muchas otras en la vía pública. El atacante le asestó la puñalada mortal en el hombro y volvió al departamento, según pudo comprobar la justicia a través de las cámaras de seguridad. Allí permaneció hasta que un par de horas después ingresó la policía con una orden de allanamiento.

 

 

El fiscal también desacreditó otra versión que circuló en las primeras horas: que las personas responsables del crimen eran okupas. El departamento del séptimo piso de Sarmiento 2688 pertenecía al abuelo de Bibbó. En medio del dolor de una familia, también hay gente que intenta sacar provecho por una interna con por la conducción de la Policía en Mar del Plata y lanza frases estridentes que no tienen relación con los hechos.

No obstante, sí hay una realidad que está sobre la mesa: la violencia creció fuertemente en la zona de la Vieja Terminal. Desde hace meses, ese lugar se convirtió en uno de los principales focos del narcomenudeo. Es más: durante los fines de semana los fiscales especializados en estupefacientes disponen que se refuerce la presencia policial para abordar esa problemática.

Sin embargo, con los elementos que la justicia logró reunir hasta este momento, no se puede vincular al asesinato de Martín con la problemática específica de esa zona.

Vale una salvedad: nada de todo lo dicho alcanza o ayuda a aminorar el dolor por una muerte tan injusta.

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