Cómo cambió el mercado de alquileres en Mar del Plata y qué buscan hoy los inquilinos

Con precios en tensión, mayor oferta selectiva y nuevas prioridades, el alquiler se consolida como la principal puerta de acceso a la vivienda. En Mar del Plata, el perfil del inquilino cambió y el mercado empieza a adaptarse.

El alquiler dejó de ser una solución transitoria y se consolida como la forma principal de acceso a la vivienda en Mar del Plata.

26 de Enero de 2026 09:28

Por Redacción 0223

PARA 0223

El mercado de alquileres en Mar del Plata atraviesa una etapa de transformación silenciosa pero profunda. En un contexto donde comprar una propiedad quedó fuera del alcance de gran parte de la población, alquilar dejó de ser una etapa transitoria para convertirse, en muchos casos, en una condición permanente.

Ese cambio de paradigma impacta directamente en las decisiones, expectativas y exigencias de quienes buscan vivienda en la ciudad.

Alquilar ya no es un paso previo

Durante años, el alquiler funcionó como una antesala de la compra. Hoy, esa lógica se quebró para muchos sectores, especialmente los jóvenes. La imposibilidad de acceder a créditos y el aumento sostenido del valor de las propiedades reconfiguraron el mapa habitacional.

La elección del barrio pesa tanto o más que el propio departamento entre quienes alquilan hoy.

En ese escenario, los inquilinos ya no buscan “salir del paso”, sino viviendas que puedan sostener en el tiempo, con condiciones claras, costos previsibles y un nivel de confort acorde a la vida cotidiana.

De la urgencia a la elección

Si bien el acceso al alquiler sigue siendo complejo, en los últimos meses se observó un cambio en el comportamiento de la demanda. La urgencia absoluta empezó a ceder y dio lugar a una búsqueda más racional y selectiva.

Hoy, no cualquier unidad cumple con lo esperado. El estado general del inmueble, los gastos mensuales y la funcionalidad del espacio pesan tanto o más que la superficie total.

Qué priorizan hoy los inquilinos

En las búsquedas actuales aparecen criterios que se repiten con fuerza:

  • Expensas bajas o controladas, clave para sostener el presupuesto mensual
  • Buena ubicación y conectividad, incluso por sobre barrios tradicionales
  • Departamentos funcionales, fáciles de mantener
  • Edificios con menor carga estructural
  • Sistemas todo eléctrico, que reducen dependencia del gas y simplifican costos

El concepto de “bien resuelto” gana terreno frente al de “más grande”.

El impacto del trabajo remoto

El avance del home office también dejó huella en el mercado. Muchos inquilinos priorizan viviendas luminosas, con ambientes flexibles que permitan armar un espacio de trabajo sin resignar comodidad.

Balcones, ventanas amplias y buena conexión a internet se volvieron atributos valorados, incluso en unidades de menor superficie.

Alquiler temporario y nuevos equilibrios

El crecimiento del alquiler temporario, especialmente en zonas turísticas, modificó el equilibrio entre oferta y demanda para vivienda permanente. Esto obligó a muchos inquilinos a ampliar su radio de búsqueda y considerar barrios que antes no estaban en el radar.

La consecuencia es un mercado más disperso, con mayor rotación de zonas y nuevas centralidades.

Menos mudanzas, más estabilidad

Otro rasgo de esta etapa es la búsqueda de permanencia. Frente a la incertidumbre económica, los inquilinos valoran la posibilidad de sostener un mismo contrato en el tiempo y evitar mudanzas frecuentes.

Esto eleva la importancia de propiedades bien mantenidas y relaciones más previsibles entre propietario e inquilino.

Cómo responden los propietarios

Del otro lado del mostrador, los propietarios también ajustaron estrategias. La puesta en valor del inmueble se volvió fundamental para reducir tiempos de vacancia.

Pequeñas mejoras en el interior pueden hacer que un alquiler se alquile más rápido y se sostenga en el tiempo.

Mejoras simples —actualización eléctrica, pintura, optimización de espacios— pueden marcar la diferencia en un mercado donde la competencia es cada vez más visible.

Un mercado en plena redefinición

El alquiler en Mar del Plata ya no responde a una única lógica. Conviven distintas necesidades, modelos y expectativas, en un escenario donde la flexibilidad y la adaptación son clave.

Entender qué buscan hoy los inquilinos no solo permite leer el presente, sino también anticipar hacia dónde se mueve el mercado y qué tipo de vivienda gana protagonismo en la ciudad.